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Reflexiones

La muerte de un padre

Todos nosotros sabemos que algún día deberemos enterrar a nuestros padres, pero el que conozcamos este hecho y el vivir esa realidad son dos cosas diferentes. Cuando un padre muere, parece como que todos los lazos que mantenías con tu infancia se han roto. Aún cuando eres un adulto y tienes hijos propios, la muerte de un padre puede destruir tu sensación de seguridad y confianza. Es, quizás, cuando por primera vez te das cuenta que ya no hay nada que se interponga entre tú y la muerte.

La persona que siempre estuvo ahí o que se suponía que debía estar para protegerte ahora se ha ido. Tú realidad ha cambiado instantáneamente. Ahora te has convertido en el protector y defensor de tu propia vida. Literalmente te has convertido en un adulto y experimentas no tan solo la muerte de un padre sino también el miedo a perder al niño que hay en ti.

El concepto de familia y los roles que tus padres ocupaban ahora deben ser llenados por alguien más. Algunas veces el determinar quien va a ser persona te agrega más estrés del que ya tienes. ¿Quién se convertirá ahora en el estabilizador de la familia? ¿Quién será la persona que socialmente reconstruirá tu mundo y que sucederá si te das cuenta de que ahora estás totalmente solo?

La sensación de dolor va a variar dependiendo de las circunstancias de la muerte, tu edad, si hay un padre sobreviviente y la salud de éste. Tú propia situación familiar, el hecho de que tengas hermanos o de que seas hijo único también van a impactar de forma diferente sobre tu sufrimiento. Entonces, ¿qué puedes hacer?

Primero, es importante permitirte expresar y experimentar todos los sentimientos que acompañan a tu sufrimiento. No tienes que ser fuerte o hacerte el mártir solamente porque eres un adulto. Las lágrimas, ya sea que sean internas o externas, no son un signo de debilidad ni una falta de fe, ya que el sufrimiento es el precio que pagamos por amar. Sé compasivo contigo mismo.

¿Cómo me relaciono con mi padre sobreviviente?

Si tienes un padre sobreviviente, puedes llegar a descubrir que a veces actúas más como si fueras el padre y menos como si fueras el hijo. Es normal que trates de cumplir con el rol de guía. Más aún, puede ser que tu padre busque en ti alguien que lo apoye y que lo guíe. Pero hay que tener cuidado en no quitarle su independencia, a menos que sea necesario por razones de salud y de seguridad. De hecho, necesitas poner tu atención en actividades que alienten su independencia y le den una sensación de control.

Trata de encontrar un vínculo entre tú y tu padre sobreviviente descubriendo necesidades que ambos puedan llenar mutuamente. Si encuentras que esto es imposible o si descubres que estás muy enojado con el que ha sobrevivido, no te preocupes, ya que esto es normal y perdónate a ti mismo por tener estos pensamientos. Tu perdón puede ayudarte a manejar mejor la situación con el padre que aún vive.

¿Qué pasa si tu padre sobreviviente necesita cuidados extras?

Si el padre sobreviviente es muy anciano o necesita cuidados extras, tienes que darte cuenta que estás enfrentándote con dos grandes cambios en tu vida, la muerte de uno de tus padres y el cuidado del otro. Puedes encontrarte en la necesidad de buscar un hogar para ancianos o requerir los cuidados de una enfermera para que lo cuide en casa. Pero trata de no sentirte agobiado por los sentimientos de culpa. Si esto no puede evitarse, busca a otros miembros de la familia, tus hermanos o a tu propia familia o amigos para que te apoyen en esta situación. Basa tus decisiones en realidades y en hechos más que en las emociones. Recuerda que el bienestar físico de cada uno involucra el ser considerado. Tómate tu tiempo, básate en los hechos y confía en tus decisiones.

¿Qué pasa con mis hermanos y hermanas?

Ya sea que tu familia sea grande o pequeña, la relación con tus hermanos será tan diferente como lo son ustedes en cuanto a personalidades. Trata de aceptar esas diferencias y apóyense los unos a los otros. Si, de todas maneras, te encuentras discutiendo, recuerda que todos ustedes están tratando de tener control sobre una situación en la que nadie tiene el control y bríndense espacio unos a los otros.

Recuerda que el sufrimiento es diferente en cada persona. No trates de medir el sufrimiento de los miembros de tu familia usando como parámetro el tuyo propio. Cada uno tenía una relación diferente con el padre que murió, o sea que todos están sufriendo diferentes cosas. Nadie actúa de forma correcta o incorrecta. Se paciente con los demás. Tal vez todos juntos puedan salir de esta situación, pero no te enojes si eso no sucede así.

Primero trata de ver a cada uno como un individuo. Recuerda que el ser hermanos o hermanas es una cuestión de circunstancias. Si puedes recordar estas dos cosas, puedes llegar a sorprenderte de la forma en que la perspectivas cambian. Tal vez incluso pueden llegar a reírse de ustedes mismos. La risa es cicatrizante y nos une a todos como seres humanos.

¿Qué puedo hacer si estoy totalmente solo?

Si eres único hijo y tus padres han muerto, puedes experimentar sentimientos de soledad, vacío y desesperación. Puedes estar preguntándote, “¿Adonde pertenezco ahora?”. Esto puede hacerte sentir asustado y totalmente solo.

Acércate a los demás. Forma parte de tu comunidad, ya que así te darás cuenta que ayudando a los demás también te estás ayudando a ti mismo. Mucha gente ha encontrado una nueva identidad y un nuevo propósito en sus vidas siendo voluntarios. Hay mucha gente alrededor tuyo que puede necesitar de tu amor, de tu compasión y de tu compañía.

Mucha gente famosa ha dicho que ellos realmente nunca crecieron hasta que sus padres murieron. No tenemos que hacernos famosos para entender estos sentimientos. Nuestros padres nos traen a este mundo y nos dejan en él regalándonos muchos dones. Nos dan la sabiduría para guiar a nuestros hijos y a todos aquellos que estén cerca nuestro. La muerte no es su regalo final, pero es el paso hacia otra generación y el comienzo de un nuevo conocimiento acerca de nuestra vida y de nosotros mismos. El tributo más grande que puedes brindarles a tus padres es todo lo que puedes llegar a hacer con tu vida!